La iglesia de Santa Eulalia se encuentra en el valle del Bohí, en la localidad de de Erill la Vall (comarca de la Alta Ribagorça, Lléida).
Hay
diferencias con respecto a la calidad de estos elementos decorativos, siendo de
mejor labra la de los pisos inferiores, lo que viene a indicar que en su
construcción trabajaron al menos dos talleres distintos.
Alineado con el de ESGLÉSIA DE SANT JOAN DE BOÍ y el de Sant Climent de Taüll (enlaces a nuestras publicaciones), el campanario cumplía la función de comunicación y vigilancia del territorio.
Santa
Eulalia de Erill la Vall es una iglesia de una sola nave, muy alargada, que
remata en un ábside semicircular, flanqueado por dos absidiolos en forma
trilobulada.
El
edificio se cubre con una cubierta de madera a dos aguas, que se realizó en un
momento indeterminado. Originalmente el edificio tenía una bóveda de cañón,
pero ésta no sobrevivió al paso del tiempo, aunque todavía pueden verse en su
interior algunos restos. Como consecuencia de su ruina, los muros también se
vieron afectados y tuvieron que ser parcialmente reconstruidos.
En los
dos lados de la nave se encuentran las basas de unas semicolumnas adosadas al
muro, que servirían para apoyar la pesada bóveda de cañón, aunque las medias
columnas desaparecieron cuando se cayó la estructura. Estas
bóvedas de cañón, además de contribuir a la monumentalización del espacio,
protegían de los temidos incendios.
El
ábside central se destruyó a principios del siglo XX, cuando se construyó una pequeña
sacristía. La cabecera de la iglesia recuperó su forma original a raíz de la
campaña de restauración emprendida entre 1994 y 1997, cuando se decidió
derribarla y volver a levantar el ábside.
Por su
parte, los absidiolos dispuestos según un eje perpendicular al de la nave son
de gran sencillez.
El del
sur cuenta con arco ligeramente apuntado, tramo recto con bóveda de cañón y hemiciclo
con bóveda de cuarto de esfera.
El del
lado norte es parecido pero no se da el apuntamiento de su homólogo.
El
interior de esta iglesia resulta bastante oscuro, ya que la luz natural tan
sólo penetra por unas pequeñas ventanas situadas en los muros, además de otras,
de reducidas dimensiones, localizadas en los absidiolos laterales.
Iglesia
de estilo románico (siglos XI-XII), de una sola, alargada y estrecha, nave y
cabecera formada por tres ábsides semicirculares que se abren en forma de
trébol a la cabecera; es lo que se conoce como cabecera triconque.
Se cubre
con armadura de madera y tejado de losas de pizarra. La techumbre de madera
vino a sustituir a la bóveda de cañón que originalmente tuvo el edificio.
Si nos
fijamos en el muro norte de la iglesia, podemos ver que todavía se conservan
fragmentos de decoración románica hechos de líneas de cal que representan los
sillares de la piedra por encima del mortero. Esta decoración se denomina
encintado y permite tener una decoración geometrizada y regular del interior.
En una de las bases de las columnas a los pies de la nave, las líneas de los
sillares están pintadas de color rojo.
En un
primer momento, en el siglo XI, se construyó el edificio, que contaría con una
sola nave. Esta iglesia era de unas dimensiones menores a la actual, se
encontraba cubierta con una estructura de madera, y tenía un único acceso a los
pies del edificio, donde en época posterior se situó el coro.
También hay un retablo dedicado a San Miguel, del siglo XVI, una escultura barroca de Santa Eulalia, y algunos fragmentos de otro retablo, también del siglo XVII.
A
finales del siglo XI el edificio se alargó, hasta alcanzar las dimensiones
actuales. A consecuencia de esta reforma se tuvo que derribar el muro oeste, y
se construyó el acceso actual, en el lado del Evangelio.
Hacia 1123 la primitiva armadura de madera que cubría la iglesia, y que seguramente había sufrido modificaciones cuando se amplió, fue sustituida por una pesada bóveda de cañón. Para aguantar el peso de esta estructura, se adosaron a los muros diez gruesas semicolumnas que sostendrían cada uno de los cinco arcos torales. Sin embargo, esto no fue suficiente, pues en un momento indeterminado esta bóveda se vino abajo, destruyendo parcialmente los muros del edificio.
Fue
en este momento cuando también se policromó la portada de acceso a la iglesia,
que todavía conserva restos de estas pinturas en el intradós del arco.
Por último, durante la segunda mitad del siglo XII y la primera del XIII se levantó el campanario y se construyó el porche que cobija la entrada del templo, junto al muro norte, donde hay un pequeño pórtico, con cuatro arcos de medio punto sostenidos por tres pilares circulares en la parte central, y dos rectangulares en los extremos. Esta estructura cobija la única entrada a la iglesia, situada bajo un sobrio arco de medio punto sin decoración.
El intradós de este arco conserva restos de la policromía original, también se conserva parte del cerrojo original.
En la punta del pasador podemos ver un rostro geometrizado y en las dos enjutas más
occidentales un ojo de buey y una ventana con una arquivolta esculpida.
En el
porche se conservan dos pilas, ambas son lisas, si bien tienen dimensiones
diferentes, lo que hace pensar que una era agua bendita y la otra bautismal.
En
algunos sillares del paramento exterior podemos ver sillares grabados con
motivos geométricos muy similares a los que se encuentran en los templos del
Valle de Aran.
Muchos
de estos edificios disimularon su austeridad con grandiosas pinturas al fresco y
aunque en el interior de Santa Eulalia no se han conservado restos pictóricos,
no quiere decir que no existieran, pues es posible que desaparecieran a
consecuencia del hundimiento de la bóveda.
Entre
los bienes muebles atesorados en el interior destaca una pila bautismal
románica, es la única de toda Cataluña realizada con diferentes sillares de
piedra, ya que lo habitual es que sean obras de una sola pieza. Los estudios
más recientes apuntan a que se realizó en la segunda fase de construcción de la
iglesia, a finales del siglo XI, cuando se amplió la nave.

Además el impresionante conjunto del Descendimiento, del que en el interior podemos ver una copia, bastante fiel, es el único que se conserva completo del taller de Erill. Los originales se encuentran repartidos entre dos museos: el Museu Nacional d’Art de Catalunya y el Museu Episcopal de Vic.
De esto se deduce que estas piezas eran importantes instrumentos rituales, y quizás servían para realizar algún tipo de representación teatral. El hecho de que estas figuras tengan los brazos articulados, ha puesto al conjunto en relación con los dramas litúrgicos medievales, relativos al ciclo pascual, que se representaban en las iglesias durante la Semana Santa.
Sin embargo, a partir de las disposiciones del
concilio de Trento, estos conjuntos dejaron de tener esta finalidad, y algunos
se reconvirtieron en figuras de Cristo crucificado.
En un
momento indeterminado, que quizás tuvo lugar en el siglo XVII, se construyó una
pequeña capilla en una parte del pórtico que, con el paso de los años, acabaría
siendo un cuarto trastero. Fue aquí donde apareció el conjunto escultórico.
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Fotografía del grupo escultórico original encontrado en la pequeña sacristía del lado izquierdo de la nave.
Se trata de una representación de Cristo en la cruz, flanqueado por José de Arimatea, que sostiene el cuerpo sin vida, y Nicodemo, que quita los clavos.
Junto a estas figuras se encuentran las de San Juan Evangelista y la Virgen María, el conjunto se cerraría, en los extremos, con las figuras de los dos ladrones.
Gesta, el buen ladrón, a la derecha y Dimas, el malo, a la izquierda, con la lengua de fuera simbolizando las burlas del demonio, ambos con una venda en los ojos.
En la actualidad puede verse una reproducción apoyada sobre una viga, en el ábside de la iglesia. Sin embargo, resulta difícil saber cuál sería su ubicación original, aunque sí que parece bastante claro que estos programas iconográficos se encontraban en alto, sobre un taco de madera, como todavía puede verse en la figura de San Juan Evangelista, el único al que se han conservado los pies, y el madero sobre el que se sostiene.
La entrada y salida de la iglesia siempre ha sido un punto importante de reunión de la población, por eso una de las funciones del pórtico era la de proteger de las inclemencias meteorológicas el acceso a la iglesia. Pero este elemento también tenía otra función de tipo simbólico: era el espacio de transición entre la vida cotidiana y la entrada a la casa de Dios. Por todo esto en este lado norte, se sitúa el camposanto.
TODA LA INFORMACIÓN INCLUIDA EN ESTA PUBLICACIÓN HA SIDO RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES:
https://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_de_Santa_Eulalia_(Erill_la_Vall)
https://www.arteguias.com/iglesia/santaeulaliaerilllavall.htm
https://www.aldeaglobal.net/artmedieval/castella/eril%20la%20vall.htm
https://www.centreromanic.com/es/iglesia/santa-eulalia-de-erill-la-vall/
http://www.jdiezarnal.com/elvalledeboisantaeulalia.html
http://www.arquivoltas.com/7-Lerida/01-ErillLaVall.htm
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